Make your own free website on Tripod.com

Jóvenes por una Cuba Libre

Articles

Home
Blank page
Become a Representative
New
Equal opportunity killing: Victims under age 18 of the Castro regime in Cuba
Spanish President Reafirms Basic Objectives
Civil Solidarity***Solidaridad Civil
Articles
About Us
Becoming a Member
Contact Us
Calendar of Events
Support
Newsletter
Links
Gallery***Galeria

Here are some articles, in English and Spanish, that relate to our organization.

Informan de proyecto 'La biblioteca de todos' para Cuba




Lo más importante de las Bibliotecas Independientes, que se han sembrado una a una por toda Cuba, es que los lectores puedan tener acceso a cualquier libro o publicación sin trabas.

Con el fin de informar sobre un nuevo proyecto de apoyo a estas instituciones, se reunieron en Books & Books el miércoles pasado William Navarrete, presidente de la ATREC (Asociación por la Tercera República Cubana) en París, Ramón Humberto Colás y Berta Mexidor, fundadores de las Bibliotecas Independientes de Cuba, y Daniel Pedreira, presidente del grupo de Apoyo a las Bibliotecas Independientes en la Universidad de Miami, quienes presentaron una propuesta conjunta titulada La Biblioteca de Todos, a la que se añade la Asociación Cultural Con Cuba en la Distancia, en Cádiz.

La idea es que escritores y comunicadores defiendan la ''lectura sin censura'', en Cuba, como tutores o padrinos, estableciendo contactos telefónicos con los bibliotecarios independientes, alertando a la prensa sobre sus actividades y enviando obra personal y de otros autores a la biblioteca asignada.

Navarrete habló de sus experiencias de lectura bajo la censura en Cuba y dijo que este proyecto le agrada ''porque un libro no puede ser un espía, y es mucho más fácil defender un libro que a un individuo''. Luego señaló un grupo de personalidades de las letras y las artes, que ya han aceptado su labor tutorial bajo la coordinación de su grupo de apoyo en París, como Gina Pellón, Eduardo Manet, Miguel Sales y Zoé Valdés. En España ha conseguido a Manuel Díaz Martínez, Fabio Murrieta y Felipe Lázaro. En México a Ernesto Lozano. En California a Aurelio de la Vega y Néstor Díaz de Villegas. En Nueva York, el escritor Vicente Echerri y el cineasta Orlando Jiménez Leal. En Miami hay una larga lista, encabezada por Arcadio Cancio y Conchita Betancourt, Humberto Calzada, Luis de la Paz, José Abreu Felippe, Matías Montes Huidobro, Yara González, Lesbia Orta Varona, Esperanza de Varona, y una veintena más de nombres reconocidos.

Colás explicó en Books & Books que en cada una de las bibliotecas cuelga un letrero que reza: ''En Cuba no hay libros prohibidos'', algo que dijo Fidel Castro en febrero de 1998, después del viaje del Papa a Cuba. Fue como una rendija en la espesa red totalitaria por la que ellos pudieron abrirle al pueblo una oportunidad de leer, discutir, participar en concursos literarios y recibir cursillos de literatura y arte a través de este proyecto, que tiene ahora como directora en Cuba a Gisela Delgado Sablón, y como consejero cultural al poeta Raúl Rivero.

Colás trazó la historia de la censura oficial en Cuba desde 1972, en que se definió ''por razones políticas'', hasta 1989, cuando el gobierno se reservó el derecho de informar al pueblo ''lo que se creyera correcto informar''. En el 2003 volvió la represión, en lo que se ha llamado la ''Primavera de Cuba'', explicó Mexidor, con 75 personas encarceladas, muchas de ellas directores de Bibliotecas Independientes. La organización ha publicado un librito con ''Rostros de la Libertad'' y biografías de cada uno de estos prisioneros que tenían bibliotecas en sus casas.

Los que deseen cooperar con las Bibliotecas Independientes, llevando libros a Cuba, pueden contactar a Berta Mexidor en berta@-bibliocuba.org, a la ATREC en www.cubasicastrono.com, y a Con Cuba en la Distancia y su presidenta, Grace Giselle Piney Roche, en asocia-ción@promacc.com

Bibliotecas en Cuba

por

Alberto Muller

<publicado por Diario Las Américas en su edición del martes 7 de septiembre, 2004>

Un libro donado a Cuba puede ser una diferencia sustancial entre la opresión y la libertad.

Uno de los escenarios más edificantes que hemos visto en la Cuba de intramuros en los últimos años ha sido la creación de las Bibliotecas Independientes.

Es inherente de todos los régimenes de fuerza, que se persiga y prohiba la publicación de libros que proclamen la libertad y el respeto a los derechos humanos.

Los libros son definitivamente el recinto más sagrado de la cultura y en sus páginas se consagra la historia, la anécdota, la poesía, la narrativa y el cuento para su divulgación libre.

Por tal razón a los libros hay que acariciarlos casi con afecto íntimo. Recuerdo con intensa emoción una conferencia que le escuché a Jorge Luis Borges en Caracas hace algunos años, en donde este gigante de las letras ya fallecido, que debería ser considerado el Premio Moral de la Literatura Universal del Siglo XX, insistía con vehemencia que a los libros había que olerlos con sentido familiar y mostrarles el mismo afecto apasionado que se demuestra al hombre o a la mujer amada.

Con el fin de informar sobre un nuevo proyecto de apoyo a estas instituciones en la Cuba perseguida, se reunieron hace dos semanas en Books & Books de Coral Gables los activistas William Navarrete, presidente de la Asociación por la Tercera República Cubana en París, Ramón Humberto Colás y Berta Mexidor, fundadores de las Bibliotecas Independientes de Cuba, y Daniel Pedreira, presidente del grupo de Apoyo a las Bibliotecas Independientes en la Universidad de Miami, quienes presentaron una propuesta conjunta titulada LA BIBLIOTECA DE TODOS.

Navarrete habló de sus experiencias de lectura bajo la censura castrista en Cuba y dijo que este proyecto le agrada ''porque un libro nunca puede ser un espía”.

Luego señaló al grupo de personalidades del mundo de la cultura, que ya han aceptado ser tutores de bibliotecas en Cuba, bajo la coordinación de su grupo de apoyo en París. Entre dichas personalidades se encuentra Gina Pellón, Eduardo Manet, Miguel Sales y Zoé Valdés.

En España se han sumado a la iniciativa tutorial Manuel Díaz Martínez, Fabio Murrieta y el conocido poeta Felipe Lázaro.

También en México se suma Ernesto Lozano; en California se suman Aurelio de la Vega y Néstor Díaz de Villegas; en Nueva York Vicente Echerri y el cineasta Orlando Jiménez Leal; en Miami hay que añadir en la larga lista de tutores, a Arcadio Cancio, Conchita Betancourt, Humberto Calzada, Luis de la Paz, José Abreu Felippe, Matías Montes Huidobro, Yara González, Lesbia Orta Varona, Esperanza de Varona, entre otros nombres reconocidos.

Humberto Colás explicó en Books & Books que, en cada una de las bibliotecas independientes cubanas, se ha abierto una rendija de libertad en la espesa red represiva cubana para que el pueblo tenga la oportunidad de leer, de discutir, de participar en concursos literarios y recibir cursillos de literatura y arte a través del proyecto.

El proyecto tiene como directora en Cuba a Gisela Delgado Sablón, y como consejero cultural al poeta Raúl Rivero.

Colás trazó la historia de la censura oficial en Cuba que culminó con la llamada ''Primavera de Cuba” en el año 2003, cuando 75 oposicionistas pacíficos, entre los que se encontraban algunos bibliotecarios independientes, fueron encarceladas sin justicia y sin misericordia por el régimen castrista.

También en otro acto paralelo, organizado por la Asociación Nacional de Educadores Cubanoamericanos y por la revista Herencia Cultural Cubana se homenajeó en la Casa Bacardí de la Universidad de Miami a Roberto Miranda, director de la Biblioteca Independiente “ Félix Varela” y presidente del Colegio de Pedagogos Independiente de Cuba, recientemente excarcelado de las cárceles cubanas.

En este acto hicieron uso de la palabra, los educadores y activistas comunitarios Eduardo Zayas Bazán, Maritza Beato, Janisset Rivero, Laida Carro, José Miguel González Llorente y el poeta Angel Cuadra.

El objetivo de ambas reuniones fue concientizar sobre el trabajo heroico de las Bibliotecas Independientes cubanas y defender la ''lectura sin censura'' en Cuba.

También entre los acuerdos alcanzados en los dos cónclaves, se busca que surjan tutores o padrinos, que establezcan contactos telefónicos con los bibliotecarios independientes dentro de Cuba, para de esa forma divulgar las actividades culturales que constantemente ellos realizan dentro del ambiente represivo que impera en la isla.

Otra meta cultural es que se envíen obra de distintos autores a las bibliotecas asignadas para aumentar el caudal de libertad de los libros que circulen en la isla.

Hago un llamado al amigo lector para que se sume con entusisamo a estos proyectos de apoyo a las Bibliotecas Independientes, donando libros y sumando esfuerzos al proyecto.

Para ellos pueden contactar a Berta Mexidor en berta@-bibliocuba.org, a la Asociación por la Tercera República cubana <TREC> en www.cubasicastrono.com, y a Con Cuba en la Distancia en asocia-ción@promacc.com

Y recordemos que un libro donado a Cuba puede ser una diferencia individual entre la opresión y la libertad.

albmul@bellsouth.net

ileanalibre.jpg

Posted on Sun, Mar. 27, 2005

PALMETTO BAY
SHARING HER PAIN
THE DAUGHTER OF A CIA PILOT WHO WAS SHOT TO DEATH DURING THE BAY OF PIGS INVASION WANTS THE WORLD TO KNOW HER FATHER'S STORY

ypineiro@herald.com

Janet Ray Weininger first heard of Cuba when she was 6. She remembers the exact date: April 19, 1961 -- the last day of the Bay of Pigs invasion.

That day, Weininger's father, Alabama National Guard pilot Thomas ''Pete'' Ray, flew across the island nation. His mission: To overthrow Fidel Castro's communist government.

He never made it back.

''Nobody leaves Castro without scars,'' the 50-year-old Palmetto Bay resident told a handful of Cuban-American students and exiles during a speech Wednesday at the University of Miami.

Ray surely did not. His B-26 bomber was shot down. Years later, Weininger learned from court documents and interviews that he was slain by a contact gunshot wound to the right temple.

More than 1,000 invaders were captured and 100 killed during the three-day invasion noted for its unsuccessful attempt by 1,500 CIA-trained exiles to overthrow Castro.

Weininger spoke to students with the organization Jovenes por una Cuba Libre (Youth for a Free Cuba). Their focus is to raise awareness of Castro and his government. That is Weininger's purpose, too.

By telling her father's story, Weininger feels she is bringing justice to his memory.

At 15, she began writing Castro even though no one else in her family supported her quest. She estimates she sent 200 letters. Is my father dead or alive, she asked. Can I have his body?

Every summer and spring break, while her friends sunbathed on beaches, Weininger traveled to Miami from Alabama in search of answers.

After much digging, she learned from court documents and interviews that her father had been killed and his frozen body encased in a glass case for display at a Havana morgue so all could see.

But it wasn't until 1979, after attempts by the U.S. government and her family, that his remains were retrieved.

''Castro wanted this one body,'' she said. ``This was his trophy.''

Weininger thinks Castro kept her father's corpse for 18 years as a symbol of his victory against the Americans. With his blue eyes and light skin, he looked ''American'' and was the best catch, she said.

Weininger said Ray believed in his mission. He had told his mother, ``Mom, if we don't fight communism in Cuba, one day my children or my grandchildren will have to fight it.''

Weininger feels she has continued her father's work.

After a trial, a Miami-Dade circuit court judge in November 2004 awarded her $86.5 million of the Cuban government's assets still frozen in U.S. bank accounts. The ruling stemmed from a federal anti-terrorism law that allows families of victims executed by designated terrorist states to sue.

A Cuban coroner later told Weininger that passers-by spit and urinated on the display case housing Ray's corpse.

''The Cuban people became my family'' over the years, she said. ``I understood what freedom was.''

Weininger said she seeks to spread the word about Castro's tactics and will do so until he is gone.

She thinks straight talk is the way to get most Americans to understand her passion.

'I try to tell my Cubans, `Don't use a lot of adjectives. Just tell the story and we will understand,' '' she said.

Cuban exile Pedro Estopiñan said after her speech: ``It's so telling that a person who grew up in a free country, who wasn't raised under the regime, could feel so hurt by the same government, by Fidel.''

washingtonlibre.jpg

Jóvenes por una Cuba Libre
1620 S.W. 21 St.
Miami, Florida 33145
U.S.A.
jcubalibre2004@yahoo.com
 
***Jóvenes por una Cuba Libre is not responsible for the content or message of any advertisements that may appear on this website.